Dieta y Cáncer II
Las personas con cáncer tienen riesgo de desarrollar deficiencias nutricionales que pueden ser el resultado del mismo cáncer o de su tratamiento, tales como la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia.
El cáncer afecta directamente el estado nutricional, alterando el metabolismo del cuerpo y haciendo que uno pierda el apetito. El cuerpo incrementa el uso de energía, lo cual significa que uno necesita más calorías para mantener su peso corriente y la masa corporal magra. La pérdida del apetito asociada con el cáncer probablemente es el resultado de cambios físicos, pero también puede deberse a una respuesta psicológica a la enfermedad.
El cáncer también ocasiona cambios individuales en la capacidad del cuerpo para descomponer carbohidratos, proteínas y grasas. Estos cambios llevan a la pérdida de músculo y de grasa.
Varios factores pueden contribuir al tipo y grado de deficiencias nutricionales:
- Dónde se presenta el cáncer en el cuerpo
- Qué tan grave está el cáncer en el momento del diagnóstico
- Qué síntomas se presentan
- El tipo y frecuencia del tratamiento contra el cáncer
- Los efectos secundarios asociados con el tratamiento para el cáncer
- La forma como el cáncer afecta la capacidad de uno para comer y tolerar alimentos y nutrientes
Las personas con cáncer requieren frecuentemente una dieta alta en calorías para evitar la pérdida de peso; al igual que de una dieta alta en proteínas para evitar la atrofia muscular.